Los tipos de ciberataques, como el Carding, no paran de aumentar. Por ello, es importante conocerlos para poder protegerse y no caer en estas estafas.
El Carding no es exactamente una forma de estafa. Más bien es una metodología de ataque de ingeniería social que engloba otras técnicas de engaño, como el phishing, smishing, shoulder surfing… entre otras.
Qué es el Carding
El nombre Carding viene del inglés “card” (tarjeta). Y tal como indica el INCIBE, es un tipo de fraude que utiliza los datos de las tarjetas de crédito/débito robadas, para cometer fraudes.
Cuando los ciberdelincuentes consiguen los datos de las tarjetas de pago, realizan pequeñas compras. Esto les permite verificar que los datos que han obtenido son válidos, para, posteriormente, poder realizar estafas con importes superiores.
Las campañas de phishing y smishing que utilizan la técnica del Carding, aumentan en periodos de campañas comerciales, como rebajas, Navidad, Black Friday, Ciber Monday, y fechas señaladas. Épocas donde las compras online aumentan considerablemente. Por lo que es importante estar atentos en estas fechas a dos cosas:
Cómo obtienen, los estafadores, los datos de la tarjeta
Como comentábamos anteriormente, el carding es el hecho de que los estafadores se hagan con los datos de las tarjetas de pago. Pero para conseguirlo, utilizan ciertas técnicas de ingeniería social como las que mencionamos a continuación:
Cómo evitar el Carding
Para intentar evitar ser víctima de estos tipos de fraude es bueno tener ciertas consideraciones.
En caso de tener sospechas de haber sido víctima de algún fraude de este tipo, lo primero, es contactar con la entidad bancaria para informar del problema y suspender la tarjeta y a continuación, denunciar los hechos ante las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado aportando todas las evidencias de las que dispongas.