En el momento actual y en España, la energía solar térmica captada a través de placas solares instaladas en casa puede cubrir una buena parte de los requisitos energéticos de calefacción doméstica gracias a sistemas de suelo radiante en combinación con dichas placas solares.
Del mismo modo, con placas solares se puede suministrar alrededor de un 70% de las necesidades de Agua Caliente Sanitaria (ACS). Cuando los lugares o emplazamientos lo permiten, la energía que se produce gracias a placas solares puede ser hibridada con la energía geotérmica y, de esa forma, optimizar su funcionamiento. Su combinación con el uso de intercambiadores y bombas de calor se usa para apoyar el funcionamiento de la instalación solar térmica. Esto es especialmente recomendable cuando la radiación solar es insuficiente para abastecer las necesidades de agua caliente y/o de calefacción de la vivienda.
Para cubrir la parte de estas necesidades a las que no llegue la energía solar térmica y la geotérmica se podrían utilizar calderas auxiliares de apoyo que pueden quemar combustibles fósiles o sólidos renovables que tienen un impacto neutro en la generación de GEI.

